Annamaria Pino, emprendedora por vocación

creado por José Ríos Mercado |

La primera vez que a nuestra exalumna de la Promoción 2004, Annamaria Pino, le llamó la atención el tema del emprendimiento se remonta años atrás cuando cursaba su maestría en Mercadeo y Creatividad, y tenía que desarrollar un plan de mercadeo. Durante su visita a una feria de emprendimiento quedó impactada con el proyecto de unos muffins de vegetales y fue así como decidió presentarle su iniciativa al dueño del negocio.

“En un empredimiento las cosas que tú haces por muy pequeñas que parezcan tienen un gran impacto; eso fue lo que realmente me motivó a enamorarme de esta industria. Siguiendo esa línea fundé junto con otra persona el Genoves Hostal en Cartagena y luego me vinculé a Aflore, una empresa que promueve la inclusión financiera a través de la tecnología”, expresó la profesional en Finanzas y Relaciones Internacionales.

Annamaria Pino indicó que ambas experiencias, a las que califica como “sus dos bebés”, son motivo de orgullo tanto a nivel profesional como personal, por cuanto hizo parte de su creación y crecimiento. Así mismo, manifestó que la experiencia adquirida en ambos proyectos le ha permitido convertirse en asesora en operaciones de otras entidades como: Corporación Ventures, Google y el Programa Mundial de Alimentos.

“Mi metas profesionales son las de seguir creando y escalando muchas más empresas que tengan un impacto positivo en la sociedad. De igual forma, quiero continuar apoyando otros emprendimientos a través de las buenas prácticas, las herramientas y las metodologías que he creado, sin olvidar las fallas y los errores cometidos en algún momento como emprendedora”, precisó la profesional en Finanzas y Relaciones Internacionales.

Annamaria Pino recuerda como si fuera ayer su paso por el colegio, especialmente por la educación recibida, puesto que considera que sus profesores lo hacían con mucha pasión y cariño. El intercambio a Alemania es otra de las imborrables experiencias que le dejó su época como estudiante, porque además de haber sido divertida, la catalogó como retadora al enfrentar una vida, un colegio, una cultura y un idioma diferente.

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